domingo, 18 de julio de 2010

En el paseo marítimo

Recién anochecía y el paseo estaba muy animado. Por el carril bici corrían chicas con patines y chicos con bibicletas. Paseaban parejas, familias con niños y perros. Entre todo ese movimiento creí reconocer a un  viejo amigo. Traté de acercarme a él, pero, cuando estaba a pocos metros, sentí que algo me retenía. Mi dueño acababa de tensar la cuerda de la correa. Entonces pensé, una vez más, que estos humanos dicen querer mucho a sus mascotas, pero no respetan para nada nuestras relaciones sociales.

jueves, 15 de julio de 2010

Tres cuentos breves para un buen rato de lectura

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Ilustración: Rob Gonsalves

Cuando el profesor Sandoval anda suelto, cualquier cosa puede ocurrir. Y qué decir si en su camino se cruzan una computadora muy femenina y algún que otro personaje heliconio. Si a esto le unimos que el Doctor Gautvel puso otras dos manos en el cuento, el resultado no puede ser más que sorprendente, divertido y con un toque (¿de veras, sólo un toque?) surrealista.

Nada que ver con la tristeza de la soledad. De la soledad de un niño, en una historia estremecedora y llena de poesía. Y de la soledad del hombre ante un extraño acontecimiento en el que se conjuran todos los factores del poder en una mezcla intrigante entre la novela de espionaje y lo kafkiano...

Soy de los que opinan que cuando leemos un cuento cambia algo en nuestra vida para siempre. Nuestra forma de pensar, nuestra apertura de miras, nuestras ilusiones, nuestros miedos y también nuestras expectativas.

Si os parece prometedor este menú, la invitación está abierta. Os aseguro que después de leer

Trans, de Héctor Ranea & Sergio Gaut vel Hartman

Me fui como para no volver, de Graciela Cristina Strañák

Cero Siete Dos Tres Cinco, de Camilo Fernández


algo dentro de vosotros habrá cambiado para siempre. Podéis comprobarlo pasando por Breves no tan Breves

Seis cuentos que desentrañarán muchos enigmas...

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Ilustración: Bjarne Holst "Espera silenciosa" (1974)

Escuché una leyenda de origen impuro que hablaba de un hombre encarcelado que pasó toda una vida entre rejas mirando una pecera. En la cárcel le negaron en principio la posibilidad de tenerla, porque podría romperla y usar los cristales para herir a alguien o incluso para suicidarse.

Él consiguió demostrar que tenía una poderosa razón para no hacerlo: cuando por fin fuera libre escribiría un libro con el que estaba seguro de ganar el premio Nobel. Y se comprometía a firmar un ejemplar dedicado al alcaide.

Finalmente el prisionero no cumplió su palabra. Tras tres décadas de observar a varias generaciones de peces también apresados entre paredes de cristal, salió de la cárcel convertido en un profeta loco que vaticinó un temible terremoto que acabaría con la humanidad...

Aún no sabemos si eso ocurrirá. Pero mientras tanto, quizá estos seis cuentos, tan impuros como la leyenda, puedan aclarar algo la cuestión. La respuesta sólo podemos saberla si nos adentramos en los laberintos de Químicamente Impuro para leer:

Rejas, de Antonio Cruz

Apunte de Pecera, de Olga A. de Linares


De oficio, de Una Pérez Ruiz


Literatura, de Sergio Gaut vel Hartman


Profeta inexperto, de Carlos Feinstein


jueves, 13 de mayo de 2010

Armonías en ocre y negro

Una selección de litografías basadas en estos dos colores.

Maurice Denis -  Les Pleureuses (1893)

Odilon Redon - Beatrice (1897)

Grzegorz Domaradzki aka Gabz - Untitled (2001)

Erich Heckel - Handstand (1916)
Edvard Munch - Death and the Maiden

Stefan Norblin - Lwow (1928)

Oskar Schlemmer - Figure Design (1922)

Litografía para la exposición Fernand Leger (1949)

Theo van Hoytema - January 1905 (calendario)

Lucie Tatarová - Litografía (1996)

martes, 11 de mayo de 2010

Hoy Poemia se llena de magia con seis nuevos poemas

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Giorgio de Chirico: "The Archeologist"

La magia es que Quevedo le diga a Daniel Frini
"che, ¡que bueno!".
La magia es que Celaya comparta con Dorelo
el gusto por la mejor poesía.
Y que Oriana tercie entre ellos
con sus serenidades,
y que Gilda nos enseñe que el amor
es otra forma de vivir la vida.

Son seis poemas, seis pedazos de alma,
seis tristezas, seis instantes,
seis pesares y seis nuevas alegrías,
traídas a Poemia de la mano
de seis poetas
unos que son amigos del presente,
otros que son recuerdo del pasado:

Daniel Frini - Elegía para José, que fue mi abuelo.
Hermosísimo homenaje de Daniel.

Gabriel Celaya - (Cómo vas muriendo).
Lo que hace que la vida tenga tanto valor, es la muerte.

Miguel Dorelo - Vientos de cambio.
La poesía de Miguel está creciendo.

Oriana Pickmann - serenidades.
Sencillo y delicioso, como tantos poemas de Oriana.

Gilda Manso - Presencia.
Cuando el amor lo invade todo, el mundo sólo es algo que está ahí afuera.

Francisco de Quevedo - ¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
La obsesión por la vida y por la muerte, una constante en el corazón humano.

Os invito a pasar por Poemia para poder disfrutarlos.

jueves, 6 de mayo de 2010

El seis del cinco, cinco cuentos breves

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Números, números, números. Nos siguen, nos persiguen.

Nos levantamos a las siete de la mañana, tomamos una taza de café, luego la línea 3 del autobús, para llegar a las ocho al trabajo. Con suerte a las diez tendremos un descanso, cuatro amigos compartirán un rato de charla y el segundo o tercer café del día, pero hasta las dos no podremos salir de nuestra pequeña prisión.

Quizá a las tres treinta tengamos que volver al trabajo, es posible que a las seis acabe nuestra jornada y salgamos a tomar un par de cervezas. A las nueve estaremos en casa frente al televisor, gastando unas horas antes de ir a dormir.

Apaguemos la tele por un rato y leamos estos cinco cuentos breves. Será una forma numéricamente más satisfactoria de terminar el día (aunque conozco otra que ahora no viene al caso), con estos maestros de la cábala:

Salvador Mira: 5 sonidos.

Walter Böhmer: Sólo tres.

Oriana Pickmann: Número de la suerte.

Héctor Ranea: 7 maneras 7.

Andrés Martín Terzaghi: Doscientas cincuenta palabras.


Y están publicados, bajo código secreto —que seguro sabréis descifrar—, en Breves no tan Breves.

viernes, 30 de abril de 2010

Ráfagas con un aire familiar

"Retrato de familia", Pablo Picasso.

Mi madre le dijo a mi tío que el abuelo estaba delirando.

Rápidamente me acerqué a su dormitorio, para ver qué le ocurría. Porque lo único que hacían los demás parientes era avisarse unos a otros. Empezaron a llamar a sobrinos, cuñados, primos, tíos, yernos y nueras. Pero nadie venía, y el pobre abuelo estaba cada vez peor.

Cuando me acerqué a su lecho —que por un instante pensé que era el de su muerte— me di cuenta de que no deliraba. Contaba historias sobre números primos, hermanos gemelos y choznos. Pero lo hacía en voz baja y poco inteligible, porque había estado bebiendo un vino de crianza joven, pensando que aquellas uvas, nietas lejanas de las de cuyo zumo bebió en su juventud, no podían hacerle mal, sino bien.

Y éstas fueron las historias que el abuelo me contó:

lunes, 22 de marzo de 2010

Alegría - Cirque du Soleil

La increíble voz de Francesca Gagnon comunica una alegría que es capaz de penetrar por cada uno de nuestros poros. Si a eso unimos las imágenes del Circo más espectacular de todos los tiempos, resulta este maravilloso vídeo.