miércoles, 28 de octubre de 2009

Amedeo Modigliani: Desnudos

Si las cosas buenas están por muchos sitios, es más fácil que se vean.
Aquí traigo un vídeo de la web Enseñ-arte, realizado por el catedrático de geografía e historia Juan Diego Caballero (I.E.S.. "Néstor Almendros" de Tomares, Sevilla), sobre Amedeo Modigliani... Pasen y vean.


martes, 20 de octubre de 2009

Los "ísmos" en la pintura (vanguardias históricas)

Casi en uno de mis primeros artículos en este blog hablé de mis preferencias en el arte.
Principalmente me gusta la pintura, aunque no desdeño la escultura y mucho menos la arquitectura. Y me gusta sobre todo la pintura moderna.
Cuando tenía 18 años compré las dos-por-el-precio-de-una primeras revistas de la obra "Historia 16: Siglo XX". Eran unos fascículos (más bien libritos) introductorios a la política, cultura, sociedad, etc. del Siglo XX. Uno de los dos volúmenes era casi un monográfico dedicado al arte. Y entonces conocí por primera vez, a fondo, las vanguardias históricas que nacen con los pintores de finales del siglo XIX y se desarrollan durante el siglo XX, principalmente en el período de entreguerras.
Algo había estudiado en el instituto, pero aquel fascículo despertó en mí un interés por la pintura moderna que nunca he perdido. Hoy, después de muchos post publicados sobre algunos pintores que podrían encuadrarse en estos movimientos, quiero presentar un análisis algo más completo de todos estos movimientos que han hecho de la pintura una de mis pasiones. Una clasificación amplia de dichas vanguardias podría ser:

Antecedentes: Arte de finales de siglo XIX
  • Impresionismo (Neoimpresionismo, puntillismo o divisionismo, postimpresionismo)
  • Simbolismo
  • Modernismo
Las vanguardias históricas: Arte del siglo XX
  • Fauvismo
  • Expresionismo
  • Cubismo
  • Futurismo
  • Pintura naíf
  • Pintura metafísica
  • Dadaísmo
  • Surrealismo
  • Arte abstracto (Rayonismo, suprematismo, neoplasticismo o "De Stijl", Expresionismo abstracto, Informalismo, Op-art, Arte Cinético)

Como el objetivo de este artículo no es enciclopédico ni quiero llegar a la profusión, me limitaré a citar las características principales de cada movimiento, los pintores más representativos, y algunas de sus obras.

ANTECEDENTES: FINALES DEL SIGLO XIX.


IMPRESIONISMO
Características: El pintor impresionista sale del estudio para captar la realidad. Es una pintura urbana, de festejos, celebraciones y escenas populares. La percepción visual de los objetos y del color son su máxima. Todo se somete al juego de la luz.

Autores: Edouard Manet, Edgard Degas, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cezanne, Camille Pissarro.

Claude Monet: Puente de Charing Cross (1899). Impresionismo.
 
Edouard Manet: Un bar en el Folies Bergere (1882). Impresionismo.
Seurat: Tarde de domingo en la Grande Jatte (1884). Puntillismo.

Gauguin: Idas y venidas (1887). Postimpresionismo.

SIMBOLISMO
Supone una reacción contra el impresionismo. En una sociedad en decadencia, el simbolista busca evadirse de esa realidad que habían reflejado los impresionistas: la vida social burguesa. Para huir de la realidad, utilizan la temática mitológica y los "símbolos", como se había hecho en la literatura.

Gustave Moreau: Hesíodo y la Musa (1891). Simbolismo.

MODERNISMO
Tuvo diferentes nombres según los distintos países europeos: Art Nouveau (Francia y Bélgica), New Style (Inglaterra), Modernismo (España). Es una corriente literaria y artística en general, pero no pictórica en particular. Se trata de crear una estética nueva, en la que predominan la inspiración en la naturaleza a la vez que se incorporan novedades derivadas de la revolución industrial. Y así en arquitectura es frecuente el empleo del hierro y el cristal. Sin embargo, es igualmente una reacción a la pobre estética de la arquitectura en hierro, tan en boga por esos años. En el ámbito pictórico lo más representativo es la cartelería, anuncios "publicitarios" de películas, obras de teatro, liceos, etc.

Alphonse Mucha: Maude Adams en el papel de Juana de Arco (1909). Modernismo.

LAS VANGUARDIAS HISTÓRICAS: EL SIGLO XX.

FAUVISMO
Se basa en la utilización subjetiva del color y en la simplificación del dibujo. Sus principales representantes son Henri Matisse (su creador) y Maurice Vlaminck.

Henry Matisse: La Danza (1910). Fauvismo.

EXPRESIONISMO
Supone una reacción contra el impresionismo y el naturalismo. Busca un arte más personal e intuitivo.
Este movimiento surge en Alemania, simultáneamente al fauvismo francés. Hay que tener en cuenta que el nombre "expresionismo" se había aplicado a la pintura de Goya o Peter Brueghel "El Viejo". Y es que se basa en sus mismos principios: una deformación de la realidad para expresarla de forma subjetiva, entendiéndola desde el interior del autor. Su temática refleja la miseria, la angustia y la soledad humana. El uso estridente del color la emparenta también con el fauvismo.
Su antecedente más inmediato es el noruego Edvard Munch, que supo reflejar como nadie la angustia y el misterio. Pero no debemos olvidarnos de las pinturas de enorme carga emocional de Gaugin, Van Gogh o Cezanne.

Edvard Munch: Angustia (1894)

Otto Mueller: Zwei Mädchen im Schilf (1926)

Ernst Ludwig - Tres bañistas (1913). Expresionismo.

CUBISMO

Supone la ruptura definitiva con la pintura "clásica", cuyas bases se sentaron en el Renacimiento. Y esta ruptura se lleva a cabo desligándose de la perspectiva, y analizando la realidad como si estuviera compuesta a partir de figuras geométricas (cubos). Es importante señalar que las modernas técnicas de animación por ordenador conciben las figuras compuestas a partir de polígonos. Por tanto, nos hallamos ante un movimiento realmente vanguardista y de ruptura. Como muchos nombres de movimientos de vanguardia (fauvismo viene de "fieras", impresionismo es el apelativo peyorativo que un crítico de arte puso a la obra "Impresiones: sol levantándose" de Monet, etc.) el término "cubismo" fue utilizado por el crítico francés Louis Vauxcelles para definir una "pintura compuesta por pequeños cubos".
El movimiento se desarrolla en la Francia de principios de siglo XX, entre 1907 y 1914. Sus principales representantes fueron Juan Gris, Picasso y Braque.
Se habla de un "cubismo analítico" para una primera etapa, en la que los artistas (principalmente Braque y Picasso) comienzan a descomponer las figuras en pequeñas unidades geométricas, usando casi exclusivamente color gris y ocre. Los contornos se rompen, como si las figuras estuvieran pintadas en varias fases.
El cubismo sintético se refiere a las técnicas mixtas que comenzó a usar Braque, en la que, en lugar de óleo, las composiciones se formaban como "collages", con recortes incluso de papel de periódico.

Braque: Viaducto en el estanque (1908). Cubismo analítico.

Picasso: Guitarra (1913). Cubismo sintético.

Juan Gris: Botella de agua y frutero (1915). Cubismo sintético.

FUTURISMO
El futurismo es el movimiento pictórico que trata de reflejar una sociedad que se acelera, en el sentido real y en el figurado. Surge en Milán. Los cambios sociales, la velocidad, la audacia, la revolución, quedan plasmados en el "Manifiesto Futurista" de Filippo Tommaso Marinetti con la frase:
..un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia.
El artista más conocido que ha quedado para la posteridad de este movimiento es Umberto Boccioni.

Umberto Boccioni: La carga de los lanceros (1915). Futurismo.

ARTE NAIF
No puede considerarse como un movimiento estético en sí, pues carece de grupo representativo, manifiesto, etc. lo cuál ha sido habitual en cualquier corriente artística del siglo XX.  
Podría definirse el arte naif como el arte "aficionado". Es decir, desarrollado por artistas cuya principal ocupación no era, precisamente, el arte. Ésto implica un alejamiento total del academicismo. La pintura se convierte más en una intuición personal que en una expresión formal del conocimiento o de la técnica. El arte se torna infantil, primitivo a veces.
Es muy difícil, por no decir imposible, establecer una fecha para este movimiento. Podría decirse que pintores naif han existido desde siglos atrás (Edward Hicks, 1780-1849) si hablamos de ruptura con las reglas academicistas.
Dentro de las vanguardias del siglo XX habría que destacar a Henri Rousseau en Francia y Cándido López en Argentina.

Henri Rousseau: La encantadora de serpientes (1915). Arte naif.

PINTURA METAFÍSICA
Es el nombre que el pintor italiano de origen griego Giorgio de Chirico (1888 -1978) dio a su propia pintura. Una forma de expresión en la que se mezclan el realismo y los sueños, lo inconsciente, una realidad más allá de lo físico. La pintura de plazas italianas desoladas y misteriosamente quieto, resulta sobrecogedora. Esta pintura metafísica puede identificarse en muchos momentos de la evolución de Chirico con una pintura cercana al surrealismo.

Giorgio de Chirico: El gran juego (1971). Pintura metafísica.

DADAÍSMO
Basta con decir que dadaísmo viene de "dadá", palabra que trata de imitar el balbuceo de un niño, para acercarse a una idea de lo que representa esta pintura. Nació en Suiza de la mano del poeta Tristan Tzara. En pintura se caracteriza por el desinterés total por el efecto estético.
En palabras de Marcel Duchamp, el "artista" escoge objetos de la realidad para incorporarlos a su obra sin ningún tipo de relación lógica. Este concepto se lleva a la pintura y la "escultura" de objetos encontrados (un banco y una rueda de bicicleta) que se conectan sin ninguna razón. Sus exposiciones se conocen como "Ready made".
Jean (Hans) Arp fue también miembro fundador del movimiento. Este artista también participó en los inicios del movimiento surrealista.
Filosóficamente, Dadá se identifica con el nihilismo.
 
Marcel Duchamp: Desnudo bajando una escalera (1912).

Marcel Duchamp: Rueda de bicicleta sobre taburete (1913). Ready made.

Mucho más sobre MARCEL DUCHAMP en este enlace que me proporciona Jenna:


Gracias Jenna!

Jean Arp: Composición.


SURREALISMO
El surrealismo es la búsqueda de la expresión de las emociones, desligadas por las teorías freudianas de lo "real" para desarrollarse en un mundo de vivencias interiores y de sueños, lejanos al razonamiento lógico. El "Manifiesto Surrealista" de André Breton (1920) sentó unas bases que se desarrollaron en todas las dimensiones del arte. El surrealismo impregnó el arte en su totalidad. Desde la literatura a las artes plásticas, desde la arquitectura a las artes audiovisuales.
Pintura 
La primera exposición surrealista se celebró en la Galerie Pierre de París en 1925, y en ella, además de Jean Arp, Giorgio de Chirico y Max Ernst, participaron artistas como André Masson, Picasso, Man Ray, Pierre Roy, P. Klee y Joan Miró, que posteriormente se separarían del movimiento o se mantendrían unidos a él adoptando únicamente algunos de sus principios. A ellos se adhirieron Yves Tanguy, René Magritte, Salvador Dalí y Alberto Giacometti.
Salvador Dalí: Aparato y mano (1927).

Paul Klee: Borrado de la lista (1933)

Joan Miró: Diálogo de insectos (1931)

René Magritte: Los vestigios de las sombras (1926)

Yves Tanguy: Ni leyendas ni figuras (1930)

ARTE ABSTRACTO

El arte prehistórico, el romanticismo, el impresionismo y el expresionismo, el cubismo, el fauvismo, el dadaísmo... cualquiera de estas corrientes artísticas podría considerarse precursora del arte abstracto, que se ocupa de los elementos de la propia pintura (elementos geométricos, color, composición) y no de reflejar la realidad.
El neoplasticismo o "De Stijl" ("El Estilo"), Rayonismo (fusión rusa de cubismo y futurismo) y el suprematismo (neoplasticismo ruso), el Expresionismo abstracto, Informalismo, Op-art, Arte Cinético (esculturas en movimiento o que tratan de imitar el movimiento) han sido algunas de las corrientes del siglo XX que han llevado el arte a la abstracción, sin la intención de imitar modelos o formas naturales.

Piet Mondrian: Composición en color A (1923). Neoplasticismo o De Stijl.

Izq. Jackson Pollock "Nº 5". Dcha. Willem de Kooning "Woman III". Expresionismo abstracto.


Victor Vasarely: Gestalt 1 (1970). Op Art.

 
Elmer Bischoff - #12 (1974). Expresionismo abstracto

Jesús Rafael Soto: Escultura. Arte cinético.


Bibliografía web:
Además de las inevitables Wikipedia y Ciudad de la Pintura
Este increíble sitio sobre Marcel Duchamp
La Fundación Jean Arp


lunes, 21 de septiembre de 2009

Picasso, un malagueño universal




Música
Lisa Lynne - Nightingale ("Secret Songs", 2006)

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Emilio Pettoruti (1892-1971)

Pensierosa (1920)

Pintor argentino que, durante su estancia en Italia se unió al grupo futurista y más tarde en París se dejó influenciar por el cubismo de Juan Gris. Está considerado como uno de los primeros vanguardistas argentinos. Nació en La Plata en 1892, donde realizó estudios en la Academia de Bellas Artes, e inició su carrera artística como caricaturista, tras una primera exposición, en 1913 el gobierno de la provincia de Buenos de Aires le otorgó una beca de viaje para estudiar en Italia (Mujer en el café, 1917, El filósofo, 1918). En Florencia asistió a las clases de la Academia de Bellas Artes, recorrió numerosas ciudades estudiando los maestros del renacimiento y en Milán se adhirió al grupo de los futuristas, agrupados en torno a la revista Lacerba (Carrá, Boccioni, Marinetti y Russolo), con los que realizó algunas exposiciones en Italia y Alemania. La atracción que su obra despertó en el comerciante de arte más importante de la posguerra, Herwarth Walden, le valió una invitación en 1923 para exponer en su galería de Berlín, Der Sturm.


El Sifón (1915)

De aquí marchó a París y allí tuvo ocasión de conocer a Picasso y Juan Gris, del que recibió una importante influencia. Tras seis meses de permanencia en la capital francesa, en 1924 regresó a Buenos Aires, y ya como cubista comprometido, realizó una pequeña exposición con trece cuadros que provocó un importante escándalo en el mundo artístico bonaerense, que le acusó de querer destruir el arte nacional (El guitarrista, El flautista ciego o La institutriz). Elementos cubistas y futuristas se aliaban en sus cuadros a un color en el que estaban presentes los maestros italianos del renacimiento. Con esta exposición se producen las primeras aproximaciones a la abstracción y la no figuración en Argentina (Vino rojo de Capri, 1936, Vaso lleno, 1939).

El hombre de la flor amarilla (1932)

En 1941 recorrió los museos de Estados Unidos y un año más tarde varias obras suyas fueron adquiridas por el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Museo de Arte de San Francisco. Durante diecisiete años fue director del Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata (1931-1949) y también fundador y director de la revista Crónica de Arte. En 1941 fijó su residencia en París, donde moriría treinta años más tarde, de esos años son, Äpfel, 1941, Invierno en París, 1955, y Verwundeter Vogel, 1960. Algunos contemporáneos calificaban su obra como la de un innovador abstracto que pinta como un clásico. Para Petorutti la pintura es principalmente luz y color.

Invierno en París (1955)


Junto a Joaquín Torres García y Pedro Fígari forma la trilogía rioplatense con presencia permanente en los grandes catálogos del mundo. Su obra evidencia una personalidad tempranamente estructurada y en ella somete los temas más usuales (paisaje, retrato, naturaleza muerta) a la nueva óptica del cubismo. Juega con la perspectiva, concilia el espacio interior con el exterior, conjuga sombras y luces, y ordena plásticamente los estímulos dispersos en la realidad visual.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Pierre Auguste Renoir (1841 - 1919)

Fréderic Bazille - Retrato de Renoir (1867)

BIOGRAFÍA

Pierre Auguste Renoir (Limoges, 1841 - Cagnes-sur-Mer, 1919)

Pintor francés. Hijo de artesanos, vivió sus primeros años en barrios proletarios donde trabajó como decorador de porcelanas y pintor de abanicos. Después pudo acceder al taller del pintor Gilbert y, luego, al de Gleyre, donde conoció a Monet, Bazille y Sisley, con quien más tarde compartió su casa en París. Sus primeros intereses como pintor se inclinaron por la escuela de Barbizon y, consecuentemente, por la pintura al aire libre. Durante los días agitados de la Comuna, pintó con Monet a orillas del Sena. En 1873 terminó Jinetes en el bosque de Bolonia, excluida del Salón oficial y expuesta en el de los Rechazados.
Durand-Ruel se interesó por su obra y en 1874 participó en la primera exposición impresionista, en los estudios del fotógrafo Nadar, donde expuso, entre otras obras, El palco (1874, Courtauld Institute Galleries, Londres). Se trata de un gran lienzo donde representa a Niní López y a su hermano con una técnica de pinceladas sueltas fundidas entre sí, de contornos imprecisos y poco definidos. La composición, piramidal, se caracteriza por los ritmos ascendentes y sinuosos del vestido negro de ella y los de la chaqueta de él, así como señala la importancia de las cabezas: la de ella expresa serenidad y atención, mientras que la de él oculta su mirada tras los prismáticos.

La Moulin de la Galette (1876)

En 1876 se celebró la segunda exposición del grupo impresionista en la que Renoir participó con una de sus obras más conocidas, El moulin de la Galette (1876, Museo de Orsay, París), que recoge los momentos de un baile al aire libre en una terraza parisiense. Si lo comparamos con la obra de Manet Concierto en las Tullerías (1860, National Gallery, Londres), de tema y composición parecidos, presenta al igual que ésta, un encuadre interrumpido por los bordes del formato, recurso que produce la impresión de que la escena sigue y se expande más allá de los propios límites del lienzo. En comparación con la obra de Manet, que la pintó en un alarde de pinceladas imprecisas e indefinidas, la de Renoir libera todavía más la pintura, con una sucesión de manchas centelleantes que parece deslizarse sobre la tela al ritmo de la música o de los movimientos de los árboles que dejan pasar parcialmente la luz que ilumina la escena.

El columpio (1876)

En 1878, Renoir se alejó del grupo impresionista y buscó el éxito en los salones oficiales; el abandono de los principios impresionistas se acentuó cuando, a partir de 1881, numerosos viajes -Normandía, Argel, Florencia, Venecia, Roma, Nápoles, Sicilia- despiertan su admiración por cierta idea clásica de lo bello -la pintura pompeyana, Ingres, Rafael-, que le llevó a cuestionarse el valor de la espontaneidad de su técnica anterior, alejándose progresivamente de los efectos atmosféricos en busca de una pintura más definida. De esta época, cabe destacar obras que reflejan momentos de la vida parisiense contemporánea, como el cuadro Madame Charpentier y sus hijos (1878, Metropolitan Museum, Wolf Foundation, Nueva York), que fue expuesto en el Salón de 1879, donde recibió la aprobación del público y la crítica.


Grandes bañistas (1884)


El tema de la mujer, por el que el artista mostró claramente, durante toda su vida, un gran interés, adopta, por lo general, un tratamiento de gran consistencia y de resonancias clásicas. En este sentido destacan la serie de las bañistas -Bañista sentada secándose la pierna (1895, Museo de l'Orangerie, París), Bañista sentada (1914, Art Institute, Chicago), o Bañistas (1918-1919, Museo de Orsay, París)- que constituyen el máximo exponente de la belleza femenina, ejecutadas con una técnica cálida y envolvente. En estas obras, las pinceladas no se mueven en múltiples direcciones, como se observava en El moulin de la Galette, sino que se alargan por la aplicación insistente de óleo húmedo diluido en aceite de linaza y trementina.

El almuerzo de los canotiers. The Phillips Collection, Washington (1881)


La línea recta no existe en la naturaleza y la mezcla armónica de colores sobre la tela va configurando la forma mediante un proceso orgánico que persigue una expresión sensual y vitalista: "No tengo reglas ni métodos; cualquiera que vea los materiales que empleo o mi forma de pintar, se dará cuenta de que no hay secretos. Miro un desnudo y descubro miles de matices diminutos. He de encontrar aquel que haga que la carne de mi lienzo viva y tiemble."


Joven peinándose (1894)

El ejercicio de la pintura es para Renoir una especie de placer físico, la sublimación de la atracción física por medio de la materia pictórica. Salud y belleza se identifican en las representaciones de esas mujeres de piel tersa y rosada. El amor por el trabajo manual de este artista, que procedía de una familia de artesanos y que fatalmente vio sus propias manos deformadas por el reuma al final de su vida, le llevó a rechazar cualquier dimensión intelectual de la pintura o cualquier resonancia literaria en favor del trabajo humilde y bien hecho.

Monet en el jardín de Renoir (1874)


En 1884 escribió una propuesta para fundar la "Sociedad de los irregulares", la cual asociaba la belleza a las formas orgánicas e irregulares de la naturaleza y rechazaba el mundo mecánico e industrializado, como años antes hicieron Ruskin y Morris, pero cuya sensualidad se alejaba de la religiosidad de éstos. "A veces hablo como los campesinos del sur.

Vista de Bougival

Dicen que son unos desafortunados. Yo les pregunto si están enfermos y me dicen que no. Entonces son afortunados; tienen un poco de dinero, por lo tanto, si tienen una mala cosecha no pasan hambre, pueden comer, pueden dormir y tienen un trabajo que les permite estar al aire libre, a la luz del sol. ¿Qué más pueden desear? Son los hombres más felices y ni siquiera lo saben. Después de unos cuantos años más, voy a abandonar los pinceles y dedicarme a vivir al sol. Nada más."

Biografía tomada de:
Biografías y vidas



Artículo de Artespain.com

Quizás en los tiempos que corren, más de uno recuerde de la película francesa Amelie, al vecino de la protagonista reproduciendo, una y otra vez, el famoso cuadro El almuerzo de los remeros de Auguste Renoir.
Lo cierto es que este pintor francés fue uno de los más importantes del siglo XIX, así como uno de los exponentes del impresionismo, vanguardia que influiría en el desarrollo de muchas de las grandes vanguardias del siglo XX.
Renoir nació en un pueblito de Francia, allá por 1841, y desde adolescente se interesó en el arte plástico, trabajando en el taller de los hermanos Levy como pintor de arreglos florales en porcelana. Cuenta la historia que también se dedicó a la pintura sobre abanicos, actividad que le permitiría en el futuro desarrollar una pincelada rápida y luminosa.

La canoa (El Sena en Asnieres, 1879)


Los cuadros de Renoir se caracterizan por plasmar una pincelada fugaz, impregnada de color y luz, donde no parecer existir las sombras del claroscuro, como bien descubrió el pintor junto a Claude Monet, en la exploración artística del cuadro que pintaron a cuatro manos, La Grenouillère.
La muerte de los padres de Renoir lo llevaría a vivir en un orfanato donde conocería a otros futuros artistas: Monet, Sisley y Bazille. Paradójicamente, estos cuatro huérfanos serán algunos de los artistas que más influyeron en la historia del arte.
A pesar de su clara participación en el desarrollo del impresionismo, la historia del arte no lo encasilla como un pintor impresionista, ya que muchas de las piezas de Renoir van mostrando a lo largo de su carrera una búsqueda diversa e incesante.

Dos jóvenes al piano (1894)

El período francamente impresionista de este pintor francés puede enmarcarse entre 1870 y 1883, donde la pincelada tiene una impresión fugaz, los colores son vivos, llenos de luz y los temas representan escenas de la vida social francesa.
Luego de 1883, el estilo pictórico de Renoir se verá influenciado por la obra de Ingres, haciendo más definidas y marcadas las formas y volviéndose más fríos los colores en la composición.
Hacia el final de su vida, Renoir combinará en sus cuadros la pincelada impresionista y la forma definida de Ingres, dedicándose casi con exclusividad a la representación de la figura femenina.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Hilaire Germaine Edgar Degas (1834-1917)

Le bureau de coton à la Nouvelle-Orléans (1873)

Pocos artistas muestran las contradicciones de su tiempo de la misma manera que Degas; participó en las exposiciones impresionistas y criticó los principios básicos de este movimiento; se inspiró en los maestros del pasado y sus escenas rebosan modernidad; defendía la línea sobre el color y se destapará como uno de los mejores coloristas del momento en algunas obras. Odiaba los honores oficiales y quería triunfar en el Salón. Estas curiosas paradojas las encontramos en la trayectoria artística de uno de los grandes genios del siglo XIX. Hilaire Germaine Edgar Degas nace en París el 19 de julio de 1834.

Clase de baile (1875)

Su familia paterna era de origen franco-italiano y se dedicaba a la Banca, mientras que la de su madre estaba vinculada con el negocio del algodón en Nueva Orleans. Edgar será el primogénito de una familia que se verá aumentada con tres nuevos retoños, dos niñas y un niño. La relación con su madre debió ser muy estrecha, afectándole enormemente su pérdida en 1847, cuando el joven tenía trece años. Dos años antes había sido matriculado en el Lycée Louis-le-Grand, en régimen de internado hasta su graduación, siete años después. Su padre, Auguste, deseaba que Edgar cursara estudios de Derecho, a pesar de haber demostrado su talento como dibujante en sus años en el Lycée.

Combing hair

Durante un corto periodo de tiempo accedió a los deseos paternos, matriculándose en Derecho, pero pronto se cansó, abandonó el hogar familiar y se instaló en un estudio. Vistos los deseos del joven, su padre decidió financiar el aprendizaje artístico de Edgar, reconociendo su error inicial. Bien es cierto que Auguste Degas era un espíritu refinado, gran amante de la buena música y de las pinturas del Quattrocento, lo que hizo más comprensible la atracción por la pintura de su hijo. En 1853 se matricula en el taller de Louis Lamothe, pintor de temas históricos y discípulo de Ingres. Durante dos años copió bajo la atenta mirada de su maestro un buen número de obras en el Louvre, preparándose para el concurso de la Escuela de Bellas Artes, donde obtener la pensión que le llevaría a Italia, como soñaban todos los jóvenes pintores en aquellos momentos. Gracias a Degas, Edgar Valpinçon - propietario del Baño turco de Ingres - accedió a presentarlo a la Exposición Universal celebrada en París en 1855. Ese mismo año Edgar ingresaba en la Escuela de Bellas Artes, abandonándola meses después para realizar un viaje por su cuenta a Italia. Allí permanecerá por un periodo de tres años, dedicándose a copiar las pinturas de los grandes maestros del Renacimiento y las esculturas clásicas que poco a poco afloraban a la superficie gracias a las excavaciones arqueológicas.

La partida de polo

Los frescos de Rafael y Miguel Ángel en la Capilla Sixtina serán las principales atracciones para el joven pintor. En Roma se rodeará de los artistas franceses que estudiaban becados por el Estado. Su relación será muy intensa con Gustave Moreau, pintor que también tenía sus propios recursos para vivir en la Ciudad Eterna. Junto a Moreau sentirá enorme atracción por Giotto, Mantegna o Botticelli, así como por los maestros venecianos - Tiziano, Veronés y Tintoretto - . El predominio del color en la Escuela veneciana le llevará a interesarse por Delacroix, el maestro del Romanticismo francés. También en Italia se inclinará por el arte del grabado, encontrando un inestimable punto de referencia en Rembrandt y los pintores holandeses del Barroco. En Florencia inició una de sus primeras obras importantes, la Familia Bellelli, para la que tomó como modelos a su tía Laura y a sus primas.


El ensayo

En los meses finales de 1859 Degas regresa a París. Su padre considera que se debe ganar la vida realizando retratos, temática en la que ha demostrado sobradas dotes. Sin embargo, Degas desea obtener el mayor triunfo posible en el panorama artístico parisino y eso pasaba por el Salón de París, iniciando una serie de obras con temática histórica que tenían gran éxito en dicho certamen. En ellas se aprecia una marcada influencia de Delacroix e Ingres junto a Mantegna y Piero della Francesca, intentando innovar ese gastado género. Buena muestra de estas obras es la titulada Jóvenes espartanos. En 1862 realiza su primera escena en la que se refleja la vida moderna. Se trata de Antes de la salida, en la que inicia su temática de hipódromos y carreras de caballos. Ese año se relacionó por primera vez con Manet, a quien encontró en el Louvre. Degas estaba copiando un cuadro de Velázquez para realizar un aguafuerte. Manet pondrá al joven artista en contacto con el Realismo, aunque Edgar se resistiera en un principio a asumir la filosofía del movimiento. También será Manet quien le presente a James M. Whistler, artista interesado especialmente por el color como estimulante del espectador. Quizá este contacto permitiera a Degas conocer en profundidad los grabados japoneses, tan de moda por aquellas fechas entre los artistas modernos. Otra de las interesantes influencias para estos pintores será la fotografía, que se empezaba a desarrollar con éxito en aquellos años

Degas incorporará estas dos novedades en sus obras al interesarse desde el primer momento por cuestiones de perspectiva. Los retratos serán la temática favorita del pintor durante la década de los sesenta - Edmondo y Thérèse Morbilli o James Tissot son buenos ejemplos -. En 1868 se integra en la tertulia del Café Guerbois, liderada por Manet, iniciándose una estrecha amistad entre los dos pintores. Allí también se relacionaría con Claude Monet, Alfred Sisley y Paul Cézanne, aunque no sintiera ninguna atracción por su pintura al aire libre. Su rendición incondicional al Realismo se produjo tras leer una novela de los hermanos Goncourt titulada Manette Salomon.

En las carreras (1871)

Bien es cierto que los temas elegidos por él serán muy selectivos, prefiriendo las escenas de ballet, los cafés, las bañistas o las planchadoras. Igual que los demás pintores de su generación, Degas sufrió las consecuencias de la Guerra Franco-Prusiana de 1870. Formó parte de la Guardia Nacional y participó en la defensa de París ante las tropas prusianas. Después se retiró al campo, alejándose de los sucesos de la Comuna, condenando la brutal represión del movimiento aunque no simpatizara con él. Es en estos momentos cuando se inicia el deterioro de su visión. Al año siguiente marchó a Londres y vendió varios cuadros al marchante Durand-Ruel. Al regresar a París pintará la Clase de danza, mostrándose en plena madurez. Entre 1872 y 1873 Degas viajará a Nueva Orleans, junto a su hermano René, para conocer a los miembros de su familia materna. En tierras norteamericanas realizó algunos retratos y una obra magnífica, Mercado de algodón. La idea de crear una exposición independiente al Salón oficial empieza a cuajar entre los artistas en 1873. El propio Degas ya había planteado a sus amigos la organización de un Salón del Realismo. La primera exposición del grupo, llamado despectivamente Impresionista por el crítico Louis Leroy, se celebró en 1874. Participaron Monet, Renoir, Morisot, Cézanne y Sisley, entre otros. Degas también puso su granito de arena, igual que en las restantes siete exposiciones del grupo impresionista. Sólo dejó de participar en una de ellas. El fallecimiento de su padre en 1874 reveló la mala situación económica por la que atravesaba la familia, existiendo un buen número de deudas. Esto provocó que Degas tuviera que vender sus cuadros para poder vivir, algo que hasta entonces no había hecho. Esta crisis financiera se prolongaría hasta 1880.

Cafe-Concierto Ambassadors (1877)

Sus máximas obsesiones en la década de los setenta serían las escenas de ballet y los grabados. Pocos artistas han dado una visión tan completa de las entrañas de la danza como hará Degas. Pasaba largas jornadas contemplando los extenuantes ensayos de las jóvenes - Ensayo del ballet en el escenario - sintiéndose especialmente atraído por ese mundo. Quizá también exista un motivo económico al ser vendidos estos temas más fácilmente por su marchante. Respecto a los grabados, su obsesión fue tal que un amigo dijo que era "una plancha de cobre ennegrecida con tinta de imprimir". Los temas elegidos para los grabados son similares a los de sus óleos y pasteles. Esperando a los clientes muestra su atracción por la temática de la prostitución, anticipándose a su gran continuador, Henri de Toulouse-Lautrec. La fama de Degas empezó a crecer en la década de los setenta, vendiendo un buen número de cuadros con cierta facilidad. Sin embargo, las tensiones entre los miembros del grupo impresionista y Degas eran cada vez mayores. Gracias a Camille Pissarro las críticas fueron suavizadas y la unión de los integrantes del movimiento parecía asegurada. Pero Degas se fue convirtiendo en un personaje solitario, dejando de exponer con otros artistas e incluso no exhibiendo sus obras al público. A partir de ese momento surge el aspecto legendario en su vida, mostrándole como un hombre amargado, de mal carácter, misógino y arrogante. La depresión le pudo acompañar en algunos momentos, mientras que las enfermedades serán continuas durante mucho tiempo, siendo considerado por algunos contemporáneos como un hipocondríaco, especialmente por su problema visual. Una de las técnicas favoritas del artista será el pastel, perfeccionándolo durante años mediante la superposición de diferentes capas. El colorido sería cada vez más sugerente, resultando obras de especial delicadeza como el Barreño o En la sombrerería. Algunos de los colores conseguidos por Degas inspirarían a Paul Gauguin y Henri Matisse. Otra faceta destacada de su arte es la escultura, realizando numerosas estatuas de caballos, bailarinas o bañistas desnudas, llegando a ser considerado por Renoir como el mejor escultor moderno, por delante incluso de Rodin. El carácter del artista se hace cada vez más agrio con el paso del tiempo, mostrando de manera abierta sus prejuicios sociales, criticando la democracia y la educación de las clases trabajadoras.

Bebedora de absenta

Los cambios vividos al iniciarse el siglo XX le convierten en un hombre ultraconservador y tradicionalista. Desde 1900 el artista redujo mucho su producción, renunciando a trabajar a partir de 1912. Emplearía modelos reales, aunque también se valía del amplio repertorio de posturas que había realizado anteriormente, llegando a calcarlas e invertirlas para crear nuevas imágenes. En estos últimos años destaca su faceta de coleccionista, adquiere una importante cantidad de cuadros a los marchantes Vollard y Durand-Ruel, llegando a cambiarlos por sus propias obras. En su colección estaban representados los más diversos maestros: desde Ingres hasta Cézanne, pasando por Delacroix, Gauguin e incluso Van Gogh. De su alumna Mary Cassatt poseía un amplio repertorio, igual que de Berthe Morisot. En 1912 Degas ve cómo su casa es demolida y su ama de llaves le abandona. Este anciano obstinado gusta de pasear y recordar los viejos tiempos. Mary Cassatt le buscó una persona que le cuidara, eligiéndose a su sobrina Jeanne Fèvre. Sus últimos meses los pasó postrado en la cama, falleciendo el 27 de septiembre de 1917 en París.