jueves, 17 de febrero de 2011

Ráfagas, parpadeos: 666 Ráfagas soplan en 6 parpadeos

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Imposible perderse esta recopilación de nada menos que 666 microficciones elaboradas por Heliconia y escritores amigos del grupo.


Ráfagas, parpadeos: 666 Ráfagas soplan en 6 parpadeos

domingo, 6 de febrero de 2011

4 cuentos breves para coronar un fin de semana de publicaciones

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Parque Güell (Barcelona), obra de Antoni Gaudí

Este fin de semana está siendo para recordar, para todos aquellos que amamos lo fugaz, lo impuro, lo breve y lo menos breve.

Primero Sergio publicó, para celebrar la entrada 5000 del blog,  26 cuentos Químicamente Impuros que, aunque nos cuenta que están concebidos a 4 manos, yo diría que lo están a muchas más. Las dos de los que hemos colaborado con él, y las ocho o diez que he oído que tiene, aunque en las fotos esconda varios de sus brazos para que no se note que juega con ventaja. Un auténtico lujo de publicación que de ninguna manera os podéis perder.

Luego le tocó el turno a Ráfagas y Parpadeos. Las 666 Ráfagas que soplaron en 6 parpadeos son una demostración más del aporte creativo de la creciente nación Heliconia, y creo que una publicación sin parangón en el universo de la ficción mínima, por el número y la calidad de los textos.

Y para coronar el fin de semana como se merece, hoy tenemos cuatro cuantos que añadir a  nuestra agenda de lecturas. Están en Breves no tan Breves y tampoco os los podéis perder. Los textos elegidos son:

Cataclismo cósmico – Sergio Gaut vel Hartman

Silencio de lechuza – Héctor Ranea

Una condena proporcional – Antonio J. Cebrián

Noche de concierto - María Laura Sánchez

Y como siempre, os pediría que le déis paso a la nota en vuestro muro, para que así pueda llegar a muchos más amigos y lectores de los que la aplicación me deja etiquetar.

Que los disfrutéis.

sábado, 1 de enero de 2011

Imagen de cabecera

Aunque he cambiado en varias ocasiones la imagen de cabecera del blog, la actual es un cuadro de Arshile Gorky titulado "Pintura". Es de 1947 y su estilo, el expresionismo abstracto.


Arshile Gorky. 1947. Óleo sobre lienzo. 96,2 x 127 cm. Colección privada.

lunes, 15 de noviembre de 2010

3 poemas en Poemia, cerrando una semana de lecturas

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Aún es domingo, aunque quedan pocas horas. Momento para tomar unas buenas hierbas, al gusto de cada uno, antes de que llegue el lunes con sus garras afiladas de primer día, y nos saque del sueño de que hemos sido dueños de nosotros mismos durante el fin de semana.

Para tener algo más a nuestro favor, os invito a terminar el día con estos poemas:

Ars poética - Antonio Cruz
Poema con todo tipo de inconvenientes - Miguel Dorelo
La gente quiere leerme - Aazam Abidov

que están, dónde si no, en Poemia.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Nunca tenemos suficiente

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Remedios Varo, "Laboratorio" (1947)

Están aún recientes los cuentos que publicó Sergio Gaut vel Hartman en Químicamente Impuro. Una de las mayores publicaciones que se han hecho hasta la fecha, compuesta por 29 cuentos.

Pero sabíamos que no era suficiente. Todos los que hemos probado alguna vez dosis de química impura, nos hemos convertido en voraces e insaciables consumidores, que sufrimos una especie de síndrome de abstinencia cuando no hay nuevos cuentos. Además, estoy seguro de que muchos habréis leído ya los 29 cuentos y vuestro organismo estará demandando nuevas dosis que produzcan esa calma que sólo es capaz de provocar un antídoto. Y la lectura lo es, contra muchos de los males que padece nuestra sociedad: la falta de humanidad y comprensión, las prisas, el estrés, la incomunicación...

Den una vuelta por Químicamente Impuro y calmen su síndrome con seis nuevas propuestas:

Turista - Héctor Ranea & Javier López
Un día de pesca - María Brachetta
Al origen - Raúl Sánchez Quiles
Tabú - Enrique Anderson Imbert
¡Clic! - Daniel Sánchez Bonet
Tiempo perfecto - Nicolás Ferraiolo

Se agradecerá difundirlos y comentarlos.


domingo, 10 de octubre de 2010

El equipaje - Javier López & Oriana Pickmann

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Llegué a la estación de tren en taxi, el mismo en el que pensaba marcharme cuando me hubiera deshecho de la maleta que me acompañaba, y que no permití que el conductor metiera en el portaequipajes.
La estación estaba bastante transitada a esa hora. Una maleta olvidada en una estación vacía resultaba demasiado sospechosa. Pero eran las 11:30 y, entre el tumulto, esperaba que nadie se percatara y pusiera en alerta a los agentes de seguridad antes de que yo hubiera huido.
Me situé en un lugar donde había bastante gente, cerca de las pizarras electrónicas en las que se anunciaban salidas y llegadas. La dejé en el suelo, junto a mis pies, y aproveché un momento en que nadie parecía mirarme para empezar a caminar. En principio despacio, como si paseara, pero conforme me iba alejando de aquella maleta de cuero y textil, a punto de estallar, fui aligerando la marcha. Atravesé la puerta de salida y, justo cuando iba a agarrar el picaporte del taxi —que me había estado esperando—, para abrir la portezuela, una mano se apoyaba en mi hombro:
—Señor, ha olvidado su maleta —una voz grave sonó detrás de mí.
Ya era la tercera vez que fracasaba. De nuevo no podía deshacerme de aquella pesada carga en la que había encerrado mis temores, mis malos recuerdos y las peores experiencias de mi vida. Tendría que volver a intentarlo. Quizá pudiera conseguirlo en la próxima estación...



Publicado en:
Breves no tan breves: El equipaje - Javier López & Oriana Pickmann:

jueves, 19 de agosto de 2010

Seis cuentos físicamente cortos, químicamente impuros.

Seis torres. Templo de Salt Lake City


La definición de adocenado, según el diccionario de la RAE, es "vulgar y de muy escaso mérito". Imagino que el origen de esa palabra tiene que ver con la docena, porque raramente las cosas que vienen agrupadas en esa cantidad tienen un carácter original.
¿Y si tomáramos la mitad? Entonces tendríamos un conjunto medio adocenado. Y, sin embargo, el resultado podría ser brillante y espléndido, lo cuál quiere decir "magnífico, dotado de singular excelencia".
Esa es, al menos, mi valoración de los cuentos elegidos. Espero que sintáis lo mismo y que disfrutéis con la rápida, ágil y entretenida lectura de:


Si no sonríen con algunos de ellos y se sorprenden con otros tantos, comprueben que realmente han despertado y, posteriormente, que les late el corazón. Una vez hechas estas comprobaciones, vuelvan a intentarlo. Están en Químicamente Impuro.

jueves, 22 de julio de 2010

Cuatro poemas entre el cielo y el suelo, en Poemia

 El Parnaso, según Andrea Mantegna (1497)

Hay poemas que nacen en las mismas laderas del Parnaso, en las que dioses y hombres comparten el amor por la belleza, la sensualidad y la palabra.
Y poemas que surgen en la barra de un bar, animados por los vapores del alcohol y cegados por el humo de un cigarrillo.
A veces confluyen. Porque, aunque somos humanos, la poesía nos acerca al alma, a ese lugar profundo en el que residen los dioses.
Entren a tomar algo en Poemia. Disfruten de estas lecturas sobre amor, contemplación, miedo y belleza de carne y de piedra.
Con suerte, quizá sea la mismísima Erato quien les sirva la última copa, mientras leen:

Duermes, de Antonio Cruz
Pájaros en el desierto, de Aldo Novelli
Camafeo, de Claudia Isabel Lonfat

y como siempre un clásico, en este caso de la primera generación de la posguerra española:

A una estatua de mujer desnuda, de Dionisio Ridruejo